El Blog de Minín

Opinion alternativa

Pon una incineradora en tu vida

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Muchos de nosotros no sabemos lo que es una incineradora. Básicamente es un edificio que se utiliza para quemar cosas, ¿No? Pues si y no: Lo que querías saber sobre incineradoras y nunca te atreviste a preguntar

Este artículo viene a cuento del que tengo programado como “mensaje al futuro” o recordatorio (llámalo X) en relación a una noticia publicada en La Nueva España -a la izquierda de este texto- en octubre del 2010. Como habla de cosas que se van a hacer en un futuro próximo y de una manera tan segura, he querido programarme un artículo para la pretendida fecha de inauguración de la incineradora, a ver como están las cosas allá por el 2016.

La cosa empieza así: Como generamos tanta basura, los vertederos están cada día más llenos, así que a alguien se le ocurrió la brillante idea de construir una incineradora en Gijón para ir quemando los desechos de los asturianos y de las provincias cercanas. De esta manera se soluciona de una manera rápida y rentable el problema de nuestros residuos.

Pero parece ser que no todo son noticias positivas para los asturianos.

La primera mala noticia es económica: Una incineradora cuesta “una pasta” y la mejor manera de pagarla es multiplicando por 5 la tasa de basura que actualmente se paga. Nos garantizan que en el 2016 nos normalizarán de nuevo ese brutal incremento (ese es el motivo del recordatorio, programado para el 22/10/2016).

La otra mala noticia es de salud: Cuando se empiezan a quemar todo tipo de residuos, entre un 10 y un 20% se sueltan a la atmósfera en forma de humo que se va disipando en el aire que respiras (nos garantizan que los filtros que ponen para evitar en la medida de lo posible esa contaminación los cambiaran siempre que se encuentren desgastados, a pesar de que cada uno de ellos cueste más de 3.000 euros).

A ti que ya eres mayor no te matará a corto plazo, pero a los niños que lleven toda una vida respirando las 100.000 toneladas de cenizas peligrosas que se liberarán a la atmósfera no les irá tan bien. Y es que además ni siquiera con una buena provisión de mascarillas libraremos de introducir en nuestro cuerpo esos químicos, porque todo lo que sube acaba bajando y con el paso del tiempo, tarde o temprano todo nuestro entorno acabará por adquirir ese “tufillo” tóxico que impregnará agua, tierra, animales y plantas, que se traducirá más adelante en un incremento inexplicable de cánceres de todo tipo en humanos.

Una buena noticia: Una incineradora es muy rentable. Por un lado la empresa recibirá un montón de dinero por quemar las basuras de los ciudadanos. Por otro también recibirá otro montón de dinero, ya que al quemar los residuos además de humo tóxico también se genera electricidad, que pagaremos como si fueran energías limpias. ¿Ves? ¡Quemar basura no es tan malo!.

En toda España existen ahora 12 incineradoras, que pasarían a ser 13 con la de Gijón.

Pero, ¿Quién soy yo para decir cosas tan malas de las incineradoras? Si las construyen no será sólo por el dinero y no serán tan peligrosas, ¿No? Bueno, cómo te lo diría…sigue soñando.

Profesor Angel Alonso con parte de su equipo de trabajo

El coordinador del “Centro Nacional del Cáncer en Alemania” (DKFZ de sus siglas en alemán), el científico D. Ángel Alonso, nos advierte de los peligros de la Incineración. Este investigador, natural de Bembibre, nos envía desde Heidelberg-Alemania, el siguiente artículo para advertirnos  de los peligros que encierra la incineración de residuos (El Doctor Ángel Alonso es hijo predilecto de la Villa de Bembibre y trabaja como catedrático en la Facultad de Medicina de Heidelberg-Alemania, donde además es coordinador del “Centro Nacional del Cáncer de la República Federal de Alemania”, dirigiendo un equipo de 60 investigadores):

Medicina preventiva en el siglo XXI

La búsqueda de nuevas terapias y la Medicina preventiva son los dos pilares en los que se centra la investigación oncológica actual. Es decir, al mismo tiempo que se desarrollan nuevos modelos terapéuticos, se analizan aquellas causas que pudieran provocar un crecimiento tumoral, con el fin de erradicarlas. Es, por tanto, de interés prioritario mantener un control muy estrecho sobre todos aquellos procesos industriales que liberen productos asociados con el desarrollo tumoral.

La producción de derivados químicos durante el proceso de combustión es de  sobra conocida. Las catástrofes de Bhopal y Seveso han sensibilizado a la opinión pública, que demanda una “química limpia” y procesos industriales controlables.  Sin embargo, no solamente las dioxinas son agentes calificados como cancerígenos y que han sido asociados al desarrollo de diferentes tipos de tumores (Kogevinas, 2011; Brody et al., 2007  para una revisión). Un estudio exhaustivo de GreenPeace, realizado en la Universidad de Exeter, Reino Unido, analiza cuidadosamente los potenciales peligros y cuáles son los compuestos químicos más frecuentes que aparecen durante el proceso de combustión (Allsop et al., 1995). Tal estudio se ha visto corroborado por los datos obtenidos en la ciudad de
Besançon, donde la presencia en las cercanías de una planta incineradora ha aumentado el riesgo a desarrollar un tumor en 1,44 veces (www.cniid.org).

Investigaciones realizadas en los últimos años colocan más de 190 los productos emanados de incineradoras, como productores de serios problemas médico-sanitarios (www.setrostberg.de/index.php).
Al mismo tiempo que productos orgánicos, también se liberan cantidades apreciables de Cadmio y otros metales pesados, muchos de los cuales están en la lista de potenciales carcinógenos (Nawrot et al., 2006). Simultáneamente, las micropartículas expulsadas en el humo son conocidas  como provocadoras de tumores de pulmón, repetidamente demostrado en experimentos de laboratorio. Un detallado estudio de los efectos de algunos de los productos orgánicos producidos en las incineradoras se puede encontrar en el excelente estudio de Wigle et al. (2008)  efectuado  en Canadá. Estos autores analizan los efectos sobre niños tras exposición tanto pre- como postnatal a algunos de los productos originados en incineradora. Bifenilos policlorados (Umemura et al., 2001), metil-mercurio, dibenzofuranos policlorados (Donato and Zani, 2010; Bakhiya and Appel, 2010, para una revisión; Norpoth und Woitowitz,  2006; Zänker und Becker, 2006) y dioxinas, fueron identificados como extremadamente peligrosos para la salud de adultos y neonatos, y han sido  calificados como cancerígenos en ensayos experimentales.

El National Research Council de los EEUU alertaba en 2000 que las posibilidades de que residuos tóxicos afecten a las personas no se limitan a una  contaminación atmosférica. De una manera indirecta, y a través de la cadena alimenticia o a través de las aguas, tales productos  entrarán más tarde o más temprano en contacto con la población, con los  enormes riesgos que ello supone. Este efecto se intensifica por la distribución de los productos tóxicos a zonas lejanas, por lo que el efecto no se concentra solamente en las inmediaciones de la planta incineradora sino que, efectivamente, se multiplica.

No es necesario continuar relatando la serie de estudios referentes a los peligros de cualquier tipo de incineración industrial. Son cientos las publicaciones aparecidas sobre el tema. Es necesario constatar claramente que no se trata de teorías, sino de hechos contrastados por la Ciencia y que, desgraciadamente, se han visto corroborados en situaciones de catástrofe. La bibliografía nombrada en esta corta exposición ayudará a profundizar en el tema a todos aquellos que lo deseen.

Prof. Dr. A. Alonso
Centro Nacional del Cáncer
Heidelberg
República Federal de Alemania

Bibliografía:

Allsopp A, Costner P, Johnston P (1995) Müllverbrennung und Gesundheit.
Greenpeace-Forschungslabors. University of Exeter, England.

Bakhiya N Appel KE (2010) Toxicity and carcinogenicity of furan in human
diet. Arch Toxicol 84: 563-578.

Brody JG, Moysich KB, Humblet O, Attfield KR, Beehler GP, Rudel RA (2007)
Environmental pollutants and breast cancer: epidemiologic studies. Cancer
109: 2667-2711.

Donato F, Zani C (2010)
Chronic exposure to organochlorine compounds and health effects in
adults: cancer, non-Hodgkin lymphoma. Ann Ig 22: 357-367.

Kogevinas M (2011)
Epidemiological approaches in the investigation of environmental causes
of cancer: the case of dioxins and water disinfection by-products.
Environ Health 10. Suppl 1:S3.

Nawrot T, Plusquin M, Hogervorst J, Roels HA, Celis H, Thijs L,
Vangronsveld J, Van Henke E, Staessen JA (2006) Environmental exposure to
cadmium and risk of cancer: a prospective population-based study. Lancet
Oncol. 7: 119-126.

Norpoth K, Woitowitz HJ:
Beruflich verursachte Tumoren, in: H.-J. Schmoll. K. Höffken, K.
Possinger (Hrsg.): Kompendium Internistische Onkologie, Springer Verlag
2006, S. 248-278.

Umemura T, Kodama Y, Hioki K, Inoue T, Nomura T, Kurokawa Y (2001)
Butylhydroxytoluene (BHT) increases susceptibility of transgenic rasH2
mice to lung carcinogenesis. J Cancer Res Clin Oncol 127: 583-590.

Wigle T, Arbuckle TE, Turner MC, Bérubé N, Yang Q, Liu S, Krewski D (2008)
Shiliang Liu5, Daniel Krewski1.
Epidemiologic evidence of relationships between reproductive and child
health outcomes and environmental chemical contaminants. J Toxicol Environ
Health, Part B, 11:373-517, 2008

Zänker KS, Becker N:
Primäre Prävention, in: H.-J. Schmoll. K. Höffken, K. Possinger
(Hrsg.): Kompendium Internistische Onkologie, Springer Verlag 2006, S.
279-306

Resumiendo, que las incineradoras no son una cosa buena para nadie, excepto para sus propietarios que se embolsan un montón de dinero. No te sientas culpable de generar basura, existen muchas formas de reciclar y gestionar los residuos, sin tener que estar quemándolos continuamente, lo que ocurre es que no son tan rentables, así que no te dejes engañar, una incineradora no es imprescindible.

En Francia tienen más de 150 incineradoras repartidas por todo el país, por lo que el investigador Pierre-Emmanuel Neurohr sabe de lo que habla cuando nos dice que las incineradoras no son buena cosa. Al respecto no dejes de leer el artículo traducido al español en Rebelión.org.

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Written by Mino

12/06/2011 a 14:00

3 comentarios

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  1. es cierto que generamos muchos residuos, y la culpa es nuestra, pero por ejemplo, todos los residuos orgánicos podrían destinarse para hacer compost, en lugar de destruirlos, pero es el sistema de ciudad lo que más basura genera.
    Se necesita educación inexistente en ese sector. Y aprovechamiento de recursos. Tiramos demasiado.

    bws

    jinquer

    12/06/2011 at 18:58

    • Sin olvidar, jinquer, que lo primero debe ser REDUCIR 🙂

      Pablo

      12/06/2011 at 20:39


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