El Blog de Minín

Opinion alternativa

Tener una casa en España

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La vivienda en el sistema de mercado
Mucha gente no se da cuenta de que el problema actual de la vivienda, a unos precios enormes, no es algo ‘especial’ e incomprensible, especulativo y puntual, sino absolutamente predecible dentro de un sistema de Mercado libre. Y es que la democracia se entiende solo como un sistema político de Partidos electos por voto igualitario y secreto, cuando el sistema democrático se basa ante todo en el Mercado y el poder del dinero, siendo el voto un medio para manifestarse ese poder económico.

El Mercado significa dejar el precio de las cosas al arbitrio de oferta-demanda, con la esperanza oficialmente definida, de que la libre competencia asigne el precio mínimo a las cosas. El problema es que el sistema de Mercado funciona bien solo cuando hay unas normas de entorno que evitan sus defectos congénitos: monopolios, intervencionismo oficial o legal, influencias de otras áreas como la fiscal, globalización geográfica, etc…

El precio de la vivienda en España, y en Europa, se ha disparado debido a una serie de factores claros:

1) La llegada de unos 50 millones de inmigrantes extra-europeos, unos 4 en España, lo que significa una demanda inmensa y constante de viviendas baratas, que desplazan a otros hacia zonas menos agredidas por la inmigración, produciéndose al fin una demanda general de vivienda.

  • La política de favorecer la invasión inmigratoria es la causa de todo este problema.

2) La aglomeración en las ciudades de poblaciones rurales, debido a la mentalidad ciudadana frente a la rural inducida por la prensa y TV, por la mentalidad consumista, burguesa y materialista frente al estilo campesino y de amor a la Naturaleza, ha producido dos efectos de encarecimiento de la vivienda: Primero más gente deseando estar en las grandes ciudades, y lo más céntrico posible. Segundo un deseo de las clases con algo de dinero de tener una segunda residencia fuera de la ciudad donde trasladar sus aspiraciones de un poco de calma y naturaleza, que se ha perdido en la ciudad, pero a la postre convirtiendo esas zonas en ‘ciudades de fin de semana’, pues esas gentes no saben estar en la Naturaleza, sino llevar la ciudad a la Naturaleza.

  • En una palabra, la mentalidad materialista y egoísta del Sistema fomenta las ciudades y sus ambientes, y genera construcción en las ciudades y en segundas residencias.

3) El sistema capitalista ha impulsado una gigantesca, inusitada, inmensa, deuda de los Estados y entes oficiales, Ayuntamientos, etc que traga una parte enorme de sus ingresos, produciendo en consecuencia una presión fiscal mayor cada día. Por otro lado la economía capitalista democrática produce enormes cantidades de negocios con ingresos no declarados, especulaciones y dinero negro.
Estos problemas democráticos llevan a dos consecuencias:

  • La necesidad de invertir el dinero en lugares propicios para ocultar dinero negro y a la vez evitar impuestos. Frente a unos impuestos agobiantes y ante una mentalidad usuaria generalizada, las personas invierten en temas donde puedan ocultar dinero… se han hecho aflorar inmensas cantidades de dinero negro en la vivienda.
  • La política de los Ayuntamientos, que son los que disponen de los terrenos y las decisiones de urbanizar, de vender las áreas públicas al mejor postor, siguiendo el precio de Mercado, o sea el mayor posible, en vez de dar terrenos baratos a cambio de exigir precios de viviendas baratos.

De esa forma los Ayuntamientos, agobiados por las deudas y la avaricia, son los PRIMEROS especuladores. Los políticos democráticos que dirigen los Ayuntamientos son los primeros especuladores de la vivienda.

4) La mentalidad de ganancia externa al Trabajo. Todo el sistema económico está centrado en ganar dinero, no en Trabajar… de forma que la educación y la información que recibe el ciudadano es que es tan lícito ganar dinero mediante intereses, especulaciones en bolsa o en terrenos, juego, etc como ganarlo trabajando, y en el fondo mejor si se hace sin trabajar.
Esta realidad nace ya de la Bolsa, auténtico Casino de juego para usureros y especuladores.
La idea de ganar sin trabajar, especular, lleva a muchas personas a invertir sus ahorros en temas donde haya ganancias posibles especulativas, y no se necesite trabajo para ello.

El sistema ha creado una mentalidad de banquero en las personas normales, un ideal de financiero en los que debían ser trabajadores. Así la mentalidad repulsiva de unos cuantos banqueros se ha infectado en las personas normales, convirtiéndolas en pretendientes a especuladores.

Un caso claro es las recientes estafas de los sellos, donde el truco es atraer a gentes normales, sencillas a menudo, a invertir sus ahorros en especulaciones aparentemente muy rentables, acariciando su avaricia y su creencia en la ganancia fácil.

Hace un tiempo la UGT montó una enorme estafa de construcción de casa para ‘obreros’, a base de especular como una mero Banco, hasta llegar a la ruina, y la estafa, que no les llevó a prisión por sus relaciones políticas con el PSOE, con el gobierno. Una vez más un Sindicato se cree un Banco, un usurero y un especulador. Esta es el brutal lavado de cerebro que el Sistema ha impuesto a la sociedad.

Por tanto, el precio de la vivienda depende no se su necesidad, de su importancia para la comunidad, ni de su precio de construcción o de materiales y trabajadores necesarios, sino de una oferta y demanda global, en la que el aspecto especulador importa tanto como el real coste de las cosas.

Veamos un caso tremendo: Madrid.

Una ciudad donde los pisos son carísimos, y donde a menos de un kilómetro de pisos con un precio enorme hay una inmensa llanura yerma de tierras, donde podría edificarse una ciudad nueva entera. ¿Por qué es caro un piso cuando el terreno sobra en cantidades ingentes?… pues solo porque ese terreno no se urbaniza al precio barato sino a un precio máximo.

Que un piso en Barcelona sea caro es lógico hasta cierto punto, el terreno entre la montaña y el mar es escaso, no hay más tierra libre. Pero que sea caro en el Vallés, donde hay enormes cantidades de terreno es un producto especulativo.

La solución viene dada por dos posibilidades: Una posible y otra utópica.

Que el sistema lleve la especulación a otras partes, desviando el dinero que actualmente especula en vivienda hacia la especulación en Bolsa o en otras miserias del capitalismo. En ese caso habría una baja de la vivienda en su parte especulativa y solo quedarían los aspectos alcistas de la demanda excesiva de inmigración y de centralización en ciudades.

La utopía es que se eliminase el reino del Mercado, que es el poder del dinero, el auténtico dueño del poder actual, pudiera ser relativizado. La medidas son imposibles en el Sistema actual:

  • Fomentar una mentalidad anti usuraria, solo el Trabajo es fuente de beneficios de verdad.
  • Eliminar la especulación en la Bolsa, que es la fuente de la creencia de que el dinero genera beneficios mayores y más fáciles que el trabajo.
  • Parar la invasión inmigratoria, evitando el crecimiento desproporcionado y rápido de población, especialmente en las ciudades. Llevar cultura y medios a los pueblos del campo frente a la centralización ciudadana actual.
  • Todo el terreno debe venderse a un precio razonable para exigir un precio final de vivienda razonable.
  • Eliminar los fondos especulativos que ofrecen beneficios enormes ya sea en bolsa o terrenos. Los beneficios solo pueden venir de invertir en empresas productivas, no especulativas. Un inventor de un producto o una empresa que haga bien su trabajo merece buenos beneficios, pero sin producción, sin aportar beneficios a la comunidad, no debe haber beneficio privado.

Por supuesto esta solución real es actualmente una pura utopía en el Reino del Dinero.

FUENTE:

http://www.denunciascivicas.com/2010/05/noche-de-lectura-la-vivienda.html

La vivienda en el sistema de mercado

Mucha gente no se da cuenta de que el problema actual de la vivienda, a unos precios enormes, no es algo ‘especial’ e incomprensible, especulativo y puntual, sino absolutamente predecible dentro de un sistema de Mercado libre. Y es que la democracia se entiende solo como un sistema político de Partidos electos por voto igualitario y secreto, cuando el sistema democrático se basa ante todo en el Mercado y el poder del dinero, siendo el voto un medio para manifestarse ese poder económico.


El Mercado significa dejar el precio de las cosas al arbitrio de oferta-demanda, con la esperanza oficialmente definida, de que la libre competencia asigne el precio mínimo a las cosas.

El problema es que el sistema de Mercado funciona bien solo cuando hay unas normas de entorno que evitan sus defectos congénitos: monopolios, intervencionismo oficial o legal, influencias de otras áreas como la fiscal, globalización geográfica, etc…

El precio de la vivienda en España, y en Europa, se ha disparado debido a una serie de factores claros:

1- La llegada de unos 50 millones de inmigrantes extra-europeos, unos 4 en España, lo que significa una demanda inmensa y constante de viviendas baratas, que desplazan a otros hacia zonas menos agredidas por la inmigración, produciéndose al fin una demanda general de vivienda.

La política de favorecer la invasión inmigratoria es la causa de todo este problema.

2- La aglomeración en las ciudades de poblaciones rurales, debido a la mentalidad ciudadana frente a la rural inducida por la prensa y TV, por la mentalidad consumista, burguesa y materialista frente al estilo campesino y de amor a la Naturaleza, ha producido dos efectos de encarecimiento de la vivienda: Primero más gente deseando estar en las grandes ciudades, y lo más céntrico posible. Segundo un deseo de las clases con algo de dinero de tener una segunda residencia fuera de la ciudad donde trasladar sus aspiraciones de un poco de calma y naturaleza, que se ha perdido en la ciudad, pero a la postre convirtiendo esas zonas en ‘ciudades de fin de semana’, pues esas gentes no saben estar en la Naturaleza, sino llevar la ciudad a la Naturaleza.

En una palabra, la mentalidad materialista y egoísta del Sistema fomenta las ciudades y sus ambientes, y genera construcción en las ciudades y en segundas residencias.

3- El sistema capitalista ha impulsado una gigantesca, inusitada, inmensa, deuda de los Estados y entes oficiales, Ayuntamientos, etc que traga una parte enorme de sus ingresos, produciendo en consecuencia una presión fiscal mayor cada día. Por otro lado la economía capitalista democrática produce enormes cantidades de negocios con ingresos no declarados, especulaciones y dinero negro.

Estos problemas democráticos llevan a dos consecuencias:

– La necesidad de invertir el dinero en lugares propicios para ocultar dinero negro y a la vez evitar impuestos. Frente a unos impuestos agobiantes y ante una mentalidad usuaria generalizada, las personas invierten en temas donde puedan ocultar dinero… se han hecho aflorar inmensas cantidades de dinero negro en la vivienda.

– La política de los Ayuntamientos, que son los que disponen de los terrenos y las decisiones de urbanizar, de vender las áreas públicas al mejor postor, siguiendo el precio de Mercado, o sea el mayor posible, en vez de dar terrenos baratos a cambio de exigir precios de viviendas baratos.

De esa forma los Ayuntamientos, agobiados por las deudas y la avaricia, son los PRIMEROS especuladores. Los políticos democráticos que dirigen los Ayuntamientos son los primeros especuladores de la vivienda.

4- La mentalidad de ganancia externa al Trabajo. Todo el sistema económico está centrado en ganar dinero, no en Trabajar… de forma que la educación y la información que recibe el ciudadano es que es tan lícito ganar dinero mediante intereses, especulaciones en bolsa o en terrenos, juego, etc como ganarlo trabajando, y en el fondo mejor si se hace sin trabajar.
Esta realidad nace ya de la Bolsa, auténtico Casino de juego para usureros y especuladores.
La idea de ganar sin trabajar, especular, lleva a muchas personas a invertir sus ahorros en temas donde haya ganancias posibles especulativas, y no se necesite trabajo para ello.

El sistema ha creado una mentalidad de banquero en las personas normales, un ideal de financiero en los que debían ser trabajadores. Así la mentalidad repulsiva de unos cuantos banqueros se ha infectado en las personas normales, convirtiéndolas en pretendientes a especuladores.

Un caso claro es las recientes estafas de los sellos, donde el truco es atraer a gentes normales, sencillas a menudo, a invertir sus ahorros en especulaciones aparentemente muy rentables, acariciando su avaricia y su creencia en la ganancia fácil.

Hace un tiempo la UGT montó una enorme estafa de construcción de casa para ‘obreros’, a base de especular como una mero Banco, hasta llegar a la ruina, y la estafa, que no les llevó a prisión por sus relaciones políticas con el PSOE, con el gobierno. Una vez más un Sindicato se cree un Banco, un usurero y un especulador. Esta es el brutal lavado de cerebro que el Sistema ha impuesto a la sociedad.

Por tanto, el precio de la vivienda depende no se su necesidad, de su importancia para la comunidad, ni de su precio de construcción o de materiales y trabajadores necesarios, sino de una oferta y demanda global, en la que el aspecto especulador importa tanto como el real coste de las cosas.

Veamos un caso tremendo: Madrid.

Una ciudad donde los pisos son carísimos, y donde a menos de un kilómetro de pisos con un precio enorme hay una inmensa llanura yerma de tierras, donde podría edificarse una ciudad nueva entera. ¿Por qué es caro un piso cuando el terreno sobra en cantidades ingentes?… pues solo porque ese terreno no se urbaniza al precio barato sino a un precio máximo.

Que un piso en Barcelona sea caro es lógico hasta cierto punto, el terreno entre la montaña y el mar es escaso, no hay más tierra libre. Pero que sea caro en el Vallés, donde hay enormes cantidades de terreno es un producto especulativo.

La solución viene dada por dos posibilidades: Una posible y otra utópica.

Que el sistema lleve la especulación a otras partes, desviando el dinero que actualmente especula en vivienda hacia la especulación en Bolsa o en otras miserias del capitalismo. En ese caso habría una baja de la vivienda en su parte especulativa y solo quedarían los aspectos alcistas de la demanda excesiva de inmigración y de centralización en ciudades.

La utopía es que se eliminase el reino del Mercado, que es el poder del dinero, el auténtico dueño del poder actual, pudiera ser relativizado. La medidas son imposibles en el Sistema actual:

– Fomentar una mentalidad anti usuraria, solo el Trabajo es fuente de beneficios de verdad.

– Eliminar la especulación en la Bolsa, que es la fuente de la creencia de que el dinero genera beneficios mayores y más fáciles que el trabajo.

– Parar la invasión inmigratoria, evitando el crecimiento desproporcionado y rápido de población, especialmente en las ciudades. Llevar cultura y medios a los pueblos del campo frente a la centralización ciudadana actual.

– Todo el terreno debe venderse a un precio razonable para exigir un precio final de vivienda razonable.

– Eliminar los fondos especulativos que ofrecen beneficios enormes ya sea en bolsa o terrenos. Los beneficios solo pueden venir de invertir en empresas productivas, no especulativas. Un inventor de un producto o una empresa que haga bien su trabajo merece buenos beneficios, pero sin producción, sin aportar beneficios a la comunidad, no debe haber beneficio privado.

Por supuesto esta solución real es actualmente una pura utopía en el Reino del Dinero.


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Written by Mino

10/07/2010 a 00:01

Publicado en Economía

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